Hubo un momento de la etapa, en las primeras estribaciones desde la salida de Chambèry, ya en plenos Alpes, en el que Isaac del Toro, cuarto de la general, se quedó varado en un pelotón que perdía tiempo mientras la batalla (con todos sus rivales por el podio), se desataba por delante. En ese momento, uno de los favoritos en apuros, el delfín de Pogacar, la duda se plantó en la carrera. Y, ante eso, todo se detuvo como un mar de repente en calma. [Narración y clasificaciones]
Y vuelta a empezar, indultado Del Toro. El Decathlon de Paul Seixas, su principal oponente, no tuvo la osadía de poner en aprietos al compañero del líder. Pero no iba a ser el único problema del día para el UAE. Otro de los pretorianos de Pogacar, uno de sus grandes puntales en la montaña durante todos sus éxitos recientes, también se salvó por los pelos.
Pronto le acudió la debilidad a Adam Yates, podio en el Tour de 2023. Se descolgó en solitario, seguramente enfermo y pareció que poco le faltaba para bajarse de la bicicleta. Le favoreció la tregua del pelotón cuando se conformó la fuga camino de Voiron. Y la ayuda de su compañero Tim Wellens. Llegó a más de 26 minutos y veremos cómo reacciona su físico ante el tríptico alpino, terrible, que comienza este jueves con la llegada a Orcieres-Merlette.
La batalla por delante resultó preciosa. Especialmente por el empeño Mads Pedersen, un titán capaz de saltar en solitario para unirse a la fuga o de tirar como un poseso para cazar los 25 puntos del sprint intermedio. Aunque el danés no evitó que la lucha por el maillot verde siga viva. Porque entre los escapados llegaba el otro aspirante y suyo fue el éxito en la meta.
Aunque a punto estuvo de sorprender en solitario el veterano Jasper Stuyven, fue atrapado en el repecho final, a falta de poco más de tres minutos, bien activo ahí Pablo Castrillo. Y, en el sprint definitivo, premio para Jasper Philipsen. Al fin. Y gracias, cómo no, a su compañero Mathieu Van der Poel.
Le brindó una victoria que necesitaba, tras un Tour muy lejos de los mejores velocistas, de Merlier o Kooij. Esta vez no hubo dudas y el belga suma su victoria número 11 en la Grande Boucle. Y se sitúa a apenas siete puntos de Pedersen en la clasificación de la regularidad.